AUTORES

Richard Coleman

Artista: Richard Coleman
Integrantes: Richard Coleman
Origen: Argentina
Año de creación: 1984
Género/s: Rock Argentino

Nació el 1ro de Abril de 1963 en Buenos Aires. Vivió su primera infancia en Caracas, adonde estaba cuando ocurrió el famoso sismo que destruyó la ciudad en 1967 (lo que tal vez no lo hizo muy fanático de los ritmos tropicales). Volvió a Buenos Aires en 1969, adonde transcurriría el resto de su infancia y juventud. Heredó su primera guitarra a los 10 años, de su tío Beto, fallecido prematuramente, pero no se la tomó en serio hasta los 13 años, cuando comenzaría a descubrir las posibilidades de la guitarra eléctrica. Distorsión.

Descubrió el audio un poco antes, escuchando con auriculares el "Album Marrón" de Carpenters en un equipo Audinac AT-510 en casa de su tío Horacio, que se lo prestó para que no molestara.

A partir de ese momento prácticamente dejo de escuchar música en castellano hasta el día de hoy. Tal vez la única excepción por esa época haya sido el disco "Durazno Sangrando" de Invisible, por su alta calidad de audio y porque igual las letras no se entendían.

Sus primeras letras fueron fuertemente influenciadas por esas fuentes. A los 13 años escribía en ingles o metáforas incomprensibles en castellano. Como hoy.

En 1979 viajó con sus padres a New York. Compró revistas de rock con Aerosmith, The Who, Alice Cooper, la sesión de fotos de "Parallel Lines" de Blondie, la Rolling Stone con los Blues Brothers en tapa, una Gibson Les Paul para la cual había ahorrado trabajando en el verano, un Big Muff y un flanger Electric Mistress. También "Before and After Science" de Brian Eno. Ya tenia "Heroes" de Bowie.

Sus primeras bandas en el colegio secundario fueron Euterpe (rock progresivo) y más tarde Golem (Jazz Rock con influencias de Borges) adonde tocaba el piano Diego Blanco (quien años después formaría parte de Pericos) y Leonardo Heras, Clarinete y Saxo, el único músico de conservatorio de la banda, actualmente Cuatro Vientos. Leo le pasaría el primer porro.

Al año siguiente de haber terminado la secundaria, emprendería un "viaje iniciático" a Europa, en 1981, adonde descubriría por dos meses la libertad de expresión, el Destape español, The Clash, el New Romantic a pleno, Ultravox y el post punk, además de ver afiches de Iron Maiden en cada ciudad en la que se bajaba del tren. También vió a Genesis, sin Gabriel ni Hackett (buh).

Ese mismo año ofrecería su primera traducción de "Heroes" de David Bowie a una amiga.

Durante el resto de 1981, ya sin banda de colegio, se dedica a practicar guitarra en su habitación con la ayuda de una batería electrónica y un analog delay, herramientas que lo siguieron acompañando hasta el día de hoy.

Su profesor de guitarra, Luis Borda, no estaba muy de acuerdo con esta disciplina tecno.

En 1982, ante la necesidad de conectarse con otros músicos, publicó un aviso en la revista Expreso Imaginario, buscando relacionarse con algún tecladista que poseyera un sintetizador y que escuchara Ultravox, Eno, Bowie. Respondieron Daniel Melero (de Flores), y Daniel Gorosdegui (de Mar del Plata).

Largas y fructíferas charlas telefónicas con Melero lo llevaron a su estudio de la calle Bogotá, adonde conocería a Ulises Butrón y Mario Siperman, entre otros. Así se iniciaria una etapa importantísima de su vida .

Mientras grababa sus canciones producidas por Melero y tocaba como invitado de su banda Los Encargados, formo el grupo Siam con Butrón, Ricky Saenz Paz y Javier Miranda. Ese fue el embrión de Metropoli, grupo que abandonó antes de grabar su primer disco, por diferencias artísticas irreconciliables.

Cerca de fin de año recibe una llamada de Charly Alberti, recomendado por Melero y Eduardo Rogatti (anterior profesor de Richard) que buscaba un segundo guitarrista para su nueva banda new wave, Soda Stereo.

Después de unos meses de ensayo, en Febrero de 1983 declinó la oferta por considerar que la personalidad del trío era muy fuerte y no necesitaban un cuarto integrante. A partir de ese momento Soda Stereo (ya como trío) comienza a tocar por el circuito underground de Buenos Aires, con la ocasional participación de Richard como invitado. Durante largas veladas en los bares de la Resistencia porteña, Gustavo Cerati y Richard Coleman compartieron música, inquietudes artísticas y forjaron una amistad que los llevaría a compartir proyectos hasta hoy.





@AndresGribnicow @LANACION Gracias Andres, abrazo